Definitivamente y aunque a algunos les duela o hagan lo imposible por cambiarme los hábitos…defenderé con uñas y muelas mi gusto indiscutible al Tekila…y sin limon ni sal……
Lo anterior no desmerece en absoluto el importantísimo rol que puede llegar a ocupar en la vida de uno, el placer de Vodkas, Rones, Whiskis, Cokteles y, por mucho, un buen Tekila.
Mi higado cree, no obstante, que la mejor forma de apreciar un buen trago es que el susodicho elixir corone una bella semana mantenida solo por diarias copas de buen vino. Y no se trata en ningun caso de volcar la vida al alcohol, sino por el contrario….de apelar al mayor grado de evolución en la inteligencia emocional de una, para lograr una empatica comunicación entre cabeza e higado; o lo que es mejor, entre este último y el corazón … ya que a la larga el disfrute siempre termina, para bien o para mal, sintiéndose en este último. Despues de todo la vida no es mas que ordenar nuestras preferencias ofrecidas por el entorno y disfrutarlas con el maximo placer posible no?
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